8 trucos para la BBQ perfecta

Las reuniones familiares y de amigos a menudo tienen como protagonistas las brasas de una barbacoa. Hoy te daremos 8 trucos imprescindibles para convertirte en el maestro de las brasas.‬

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que, con organización y planificación, tu barbacoa saldrá mejor. No basta con comprar carne y carbón y dar por hecho que todo irá bien. Es fundamental preparar todos los elementos para simplificar las tareas cuando amigos y familiares esperen hambrientos su ración.

1. ¿Cuantas personas vendrán a la barbacoa?

Averigua el número de personas que vendrán, aunque sea de forma aproximada, y calcula una media de 350-400 g de carne por persona. Por ejemplo, para 10 personas, serán necesarios entre 3,5 y 4 kilos de carne.

2. Las brasas perfectas

Te podríamos dar muchos consejos sobre las brasas. El más importante es que empieces a cocinar con brasas ya maduras, blanquecinas o grisáceas, con la parrilla no muy cerca de las brasas para cocer lentamente la carne hasta que esté en el punto deseado. Si no lo hacemos así, la carne se quemará por fuera y no estará cocinada en el centro.

3. Elección de la fuente de calor

No es lo mismo una barbacoa hecha con troncos, con ramas y piñas o con carbón. Ten en cuenta que el poder calorífico de cada uno de estos combustibles es diferente y que su duración también es diferente. El carbón es la opción más segura, puesto que las brasas duran mucho más y mantienen un calor constante. Las barbacoas de ramas o sarmientos son las más sabrosas, pero requieren seguir preparando brasas junto a la barbacoa para evitar las llamas que podrían chamuscar los cortes.

4. Seguridad por encima de todo

Es conveniente que quien esté a cargo de la barbacoa tenga a mano todos los elementos necesarios para garantizar su propia seguridad: pinzas largas para dar la vuelta a las piezas sin pincharlas, guantes para mover las parrillas y un hierro largo para atizar las brasas. También tiene que tener a su alcance un vaporitzador o spray para apagar alguna llama o para refrescarse, así como una gorra para evitar la insolación.

5. Preparación de la carne

Preparar la carne es una tarea sencilla que marcará la diferencia. No podemos hacer una barbacoa cuidando todos los detalles y después sacar la carne de la nevera y ponerla inmediatamente sobre las brasas. Para obtener un resultado perfecto con la carne tendrás que seguir los siguientes consejos:

  •  No olvides tener la carne a temperatura ambiente al menos una hora antes de cocinarla. Puedes tener la carne cerca de la parrilla para que las piezas vayan sudando, pero no la pongas sobre ella mientras se hacen las brasas.
  • Si quieres aromatizar la carne, puedes utilizar hierbas aromáticas como romero o tomillo en los laterales de la barbacoa para que aporten aroma a la carne.
  • Prueba diferentes cortes de carne. Además de costillas, hamburguesas y entrecots, puedes añadir cerdo ibérico, entraña o tira argentina para introducir variedad en los asados.

6. Cómo asar la carne i el orden en la parrilla

Asar carne a la barbacoa requiere tiempo. Coloca las piezas en la parrilla y deja que se vayan asando despacio. En las zonas con menos calor, más alejadas de las brasas, puedes ir preparando las próximas piezas que quieras asar. No toques la carne ni le des vueltas continuamente. En cuanto a la orden en la parrilla, empieza con morcillas, tocino y chorizos y prepara a continuación las alas y muslos de pollo o los pinchos. Después, según las vayas sacando, ve colocando las piezas más grandes que necesitarán más tiempo para que se vayan asando mientras tus invitados comen los entrantes.

7. La sal i las especias

No es conveniente salar la carne antes de ponerla en la barbacoa. Es preferible hacerlo una vez esté cocinada y que cada cual añada sal a su gusto. Además, así las carnes conservarán sus jugos y quedarán más sabrosas. No olvides traer otros condimentos y especies, como pimienta negra para moler en el momento, ajo en polvo y hierbas aromáticas. Así podremos disfrutar de la carne con diferentes sabores en cada pieza o incluso en cada mordisco.

8. Apagado de brasas y limpieza

Cuando acabe la barbacoa, tenemos que tener en cuenta que aunque las brasas parezcan muertas, probablemente todavía tengan calor. Si la barbacoa tiene tapa, podemos dejarla puesta para ahogar el fuego. Si no la tiene, tendremos que apartar el carbón y la leña que no se haya quemado y esperar que se apaguen las brasas. Es mejor no apagar el fuego con agua, pero el importante es dejar el fuego muy apagado, así que si hace falta marar rápido tendremos que recurrir a esta opción. La limpieza de la parrilla es otra cuestión importante. Aprovechando que todavía tiene temperatura, podemos pasar un estropajo metálico para dejar cada uno de los hierros como nuevos. Es mucho más fácil hacerlo en este momento que encontrar la suciedad la próxima vez que nos reunimos alrededor de las brasas.

¡Buen provecho!

 

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