Cerdo Duroc

Aunque no sea muy conocida por el consumidor, la raza de cerdo Duroc está presente en muchos de los embutidos y jamones que consumimos de forma habitual, incluso en productos de gran calidad con denominación de origen como los jamones de Teruel, de Huelva o de Guijuelo, entre otros.

El cerdo Duroc surge del cruce en el siglo XIX de las razas porcinas Old Duroc y la Red Jersey een los Estados Unidos. Estas dos razas fundadoras, a su vez, provienen de cerdos de muy distintos orígenes: se habla de cerdos europeos como el Berkshire, cerdos africanos con influencia ibérica como el cerdo colorado de Guinea y, muy posiblemente, cerdos ibéricos de capa retinta.

Durante su cocción, los productos Duroc no sueltan agua, a diferencia del cerdo estándar; lo que se es indicativo de su máxima calidad. Su carne es más jugosa, de textura más tierna y mayor intensidad de sabor. Además, debido a su alto índice de infiltración de grasa, se considera al Duroc una excelente carne para su transformación en jamones y lomos.

Cerdo Duroc

El lomo de cerdo Duroc de Batallé “el Único” posee un sabor muy superior al de otros porcinos blancos, por lo que se encuentra presente en la elaboración de la mayoría de jamones, embutidos y lomos consumidos en gran escala alrededor del mundo. Debido a sus privilegiadas características genéticas, ofrece productos de alto valor organoléptico y sensorial. El solomillo, la chuleta, el lomo, la panceta, y la costilla se encuentran entre las partes preferidas por el público.

Además del sabor y jugosidad de su carne, también destacan los beneficios nutricionales que aporta. Principalmente, la carne de Duroc es baja en sodio y una importante fuente de proteínas y potasio, favoreciendo así al sistema nervioso y muscular de quien lo incorpora a su dieta. Además, su alto contenido en vitaminas, zinc y fósforo beneficia al fortalecimiento de los huesos y del sistema inmunitario y contribuye a una dieta más sana y equilibrada.

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